El marco social actual presenta, en materia de familia, constantes transformaciones y problemas; nos encontramos en situaciones donde la separación o divorcio se convierten en “campo de batalla”. Sin embargo, solventar esta situación debe tener como constante la protección del menor.
Por ello, tanto en el IV Encuentro de Magistrados, Jueces de familia y Asociaciones de Abogados de familia, como en las VI Jornadas nacionales de Magistrados, Jueces de familia, Fiscales y Secretarios judiciales, han concluido en la importancia de los denominados Puntos de Encuentro Familiar.
En este sentido, se han reforzado las competencias de estos organismos para familias que presentan especial desavenencia entre los progenitores. Fijado judicialmente el tipo de intervención que tendrán en cada caso, los PEF podrán ejecutar inmediatamente variaciones no sustanciales del régimen de visitas a fin de ampliarlo y fomentar la comunicación del menor con ambos progenitores.
En los casos de violencia de género, el PEF se convierte en organismo esencial para la protección del menor elaborándose detallados informes de cada uno de los encuentros entre éste y sus progenitores.